Por qué hablar de Star Wars en nuestra estrategia de contenidos

La saga más famosa del cine no solo es un caso de éxito por su marketing, también es una constante fuente de inspiración para muchas marcas, que no dudan en sacar el tema dentro y fuera del Día de Star Wars. Pero ¿qué motivos hace que sea una apuesta segura?

Star Wars y Marketing

Aunque los equipos de marketing y los departamentos de IT no seamos muy amigos, tenemos una cosa en común: Star Wars.

En primer lugar, los técnicos de marketing admiramos el modo en que Hollywood ha sabido explotar la franquicia, desde el marketing tradicional al medio digital. Es una especie de fenómeno fan a nivel profesional: la estrategia de contenidos aplicada, tanto para la promoción de nuevas películas como para la explotación posterior, roza la perfección. Se lleva a cabo a través de la producción de contenido de alta calidad que se distribuye de forma multicanal, social y consistente y utiliza la nostalgia y la exclusividad como sus principales armas.

Esto, entre otros factores, hace que estemos deseando aprovechar cualquier ocasión para hablar de la saga: cualquier creador de contenido en cualquier lugar del mundo ha hecho o ha deseado hacer alguna pieza con un guiño al mundo de George Lucas. A la admiración profesional se une una necesidad esencial de hacer humor inteligente para gente inteligente (porque nosotros también queremos sentirnos inteligentes).

Las marcas invaden el Día de Star Wars y otros eventos

Ese impulso de usar el tema se ve claro en el Día de Star Wars. El 4 de mayo es una fecha clave para los amantes de la saga y un día que parece haber sido creado para que las marcas encuentren sus vínculos con la historia y lo expongan en redes sociales. Se han generado parodias de todo tipo, acciones especiales, promociones, emoticonos exclusivos, conversaciones virales… Este caso de Correos es un buen ejemplo de ello.

Día de Star Wars y Marketing

Por otro lado, cualquier nueva noticia alrededor de los films desemboca en hilos nuevos o revivals. Por el amor de Palpatine: esta primavera, tras la triste noticia de la muerte de Carrie Fisher, me pude comprar una camiseta de Leia en el mismísimo Zara. Y esto sin mencionar todo el contenido que se produce alrededor del estreno de una película.

Solo en el día de hoy, en el que no ha sucedido nada especial (aunque, para ser honestos, aún coletea el estreno del tráiler del Episodio VIII), el hashtag #StarWars ha obtenido casi 16 millones de impresiones, según Tweet Binder.

Motivos de la invasión

¿A qué se debe este entusiasmo por sacar provecho de todos los hitos de Star Wars?

A pesar de ser considerado humor inteligente, utiliza un lenguaje propio, pero a la vez muy universal –después de todo, ha habido un potente esfuerzo por hacer llegar el mensaje a todas las audiencias posibles con campañas paralelas.

La imagen de la Guerra de las Galaxias estalló ya hace mucho tiempo para convertirse en un fenómeno cultural, ya que se trata de una muy buena actualización de los mitos tradicionales, esas estructuras inconscientes que se transmiten de generación en generación.

A partir de ahí, han sabido utilizar la baza de la fantasía para captar a los públicos infantiles y la baza de la nostalgia para atraer a los más mayores. La onda expansiva ha llegado así a camisetas, disfraces, pijamas, cajas de cereales, videojuegos, eventos, festivales, atracciones… y todo tipo de juguetes.

Día de Star Wars y marketing

Esta división del negocio ha proporcionado, casi desde los orígenes, la mayor parte de los beneficios. Hasta 2012, año en el que Disney compró Lucasfilm, y según el Hollywood Reporter, se obtuvieron 3.800 millones de dólares por productos home entertainment, 4.400 por entradas de cine y 20.000 por productos derivados.

Por otro lado, también es un lenguaje muy poderoso, ya que la gente ama u odia Star Wars, pero existen pocos puntos intermedios. Esto hace que los fans (esos que incialmente crearon el Día de Star Wars) tengan una debilidad fácilmente detectable y tiendan a conectar con aquel que sea capaz de ponerse a su altura. Se trata de hacerles sentir comprendidos y especiales, aprovechándonos doblemente de su sentimiento de pertenencia.

 

 

Es, por tanto, un tipo de temática que nos encanta utilizar para nuestros propios contenidos porque suma muy buenos ingredientes para el éxito: lenguaje propio + universalidad + fenómeno fan. Con esto apelamos directamente a las emociones de una amplia audiencia y especialmente a esa gran satisfacción que uno siente al ser capaz de entender el chiste –sabiendo que muchos otros no lo harán.

Otro punto a su favor es la gran narrativa y genealogía alrededor de este universo, que se desarrolla, como decíamos antes, por medio de la actualización de convenciones culturales. Su propia configuración hace que sea muy fácil alimentar la historia o nutrirse de ella, de tal manera que nuestras ideas se convierten fácilmente en narraciones paralelas (un recurso muy útil para alimentar el storytelling de nuestra marca y hacer llegar nuestros mensajes al público). De hecho, se dice que George Lucas solo tenía en mente hacer una película y que obtuvo más beneficios de los spinoff que de las películas originales.

 

 

En conclusión…

Así pues, estamos ante un poliedro perfecto, tanto por dentro como por fuera; un producto construido y desarrollado de manera inteligente, que se ha transmitido de forma vírica y que, como la gripe, resurge con fuerza de tanto en tanto.

Para nuestra marca, aprovechar estas epidemias para crear contenido relacionado puede generarnos buen engagement. Como siempre, este contenido debe adaptarse a la audiencia a la que nos dirigimos o enlazarse con los valores que deseamos transmitir (fantasía, originalidad, nostalgia, valentía o poder, entre otros).

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